Caja de Ahorros de la Inmaculada (CAI) suspendió la subasta de la finca Torre del Marqués de Monroyo, que estaba previsto se celebrara ayer en el Juzgado de primera instancia número 1 de Alcañiz. Finalmente, el propietario del terreno, el empresario valenciano Mariano García Montes, está dispuesto a pagar los 472.375 euros que adeuda a la entidad financiera en concepto de hipoteca e intereses moratorios.
La suspensión de la subasta tuvo lugar minutos antes de que esta se celebrara. El Juzgado la había previsto para las 10 de la mañana, pero horas antes García Montes se había puesto en contacto con la CAI para acreditar que puede pagar sus deudas, según comentaron ayer a este rotativo fuentes de la caja. Cabe recordar que la entidad de crédito hizo efectiva la ejecución hipotecaria porque el empresario no pagó los 363.366 euros que debía, que ascendían finalmente a 472.375 euros sumando los 109.009 euros fijados para intereses y costas de ejecución.
Se presentó Caja Rural
Como solución para recuperar el dinero, la CAI planteó dicha puja, a la que solo se presentó el representante de otra entidad financiera, Caja Rural de Teruel. Para tomar parte en la subasta, los postores tenían que depositar previamente en la Cuenta de Depósitos y Consignaciones del Juzgado el 30% del valor de la finca. De ahí que fuentes del Juzgado no se sorprendieran de que solamente se hubiera presentado un postor.
Según el edicto que publicó el 22 de junio el Juzgado de Alcañiz, las pujas que se realizaran debían cubrir, al menos, la cantidad por la que se despacha la ejecución, incluyendo la previsión para intereses y costas. Esto es, 472.375 euros, que sería el precio mínimo de subasta.
Sin embargo, la suspensión de la puja no quiere decir que el deudor haya pagado al acreedor, sino que a partir de ahora se inicia un periodo para llegar a un acuerdo. De no saldar sus deudas, se reanudará el procedimiento, aunque no hay plazos marcados.
Pese a que la CAI tasó la finca embargada en 472.375 euros, el valor real de estas 300 hectáreas asciende a 881.622 euros. Sin embargo, las deudas contraídas por el empresario en otros negocios habrían llevado a García Montes, según publicó el pasado 16 de marzo el diario Levante de Valencia, a intentar vender su exclusiva finca por el precio de 6 millones de euros, que después redujo a 3,5 millones ante la falta de compradores interesados en un contexto económico de dificultad para las inversiones.
La finca cuenta con una masía o torre del siglo XVIII con planta baja y tres pisos, varios corrales, pocilgas y un horno de cocer pan de 150 metros cuadrados.
En declaraciones a DIARIO DE TERUEL, García Montes se mostró “satisfecho” de haber salvado el órdago, en parte gracias al apoyo de su familia, “que entendió que era ridículo dejar que se subastara una finca con una inversión de más de seis millones de euros”.
El empresario reconoció que en su orden de prioridades figura la venta -no quiso dar una cifra de salida- como primera opción. Sensiblemente alicaído, dijo no haber recibido “el apoyo que esperaba por parte de las instituciones aragonesas”. Sin embargo, de no prosperar esta opción seguiría con el proyecto de organizar “eventos de alto nivel, con presencia de 9.000 personas y con un impacto en el territorio de más de un millón de euros”.
Sorpresa en el pueblo
Desde el Ayuntamiento de Monroyo acogieron la noticia con sorpresa, ya que después de que este rotativo publicara en su edición del pasado 23 de junio que la Torre del Marqués se iba a subastar debido a los impagos del empresario valenciano, todos daban por hecho que la finca cambiaría de manos. El alcalde, Andrés Cros, se limitó a decir que “alguna idea de futuro llevará cuando da este paso”. Sin embargo, el primer edil matizó que “no se ha puesto en contacto con nosotros en los últimos días, de modo que no sabemos nada”. Cros reconoció que “tanto da quién lleve la finca, la cuestión es que sea algo vivo y que se hagan actividades allí”, ya que ello daría nombre a la localidad del Matarraña.
La noticia completa, en la edición impresa.
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